¡Y llegamos a la Web!
- Basilica San Pedro
- 12 oct 2022
- 1 Min. de lectura
Puede que muchos nos hayan seguido por redes sociales o las transmisiones online ¡Es cierto! Tenemos tiempo en el ciberespacio. Solo que ahora llegamos con el desafío de pisar duro y roncar fuerte, aprovechando las posibilidades que da la tecnología y la conectividad.
En parte no se trata de hacer nuevas cosas, cuestión siempre necesaria. No se trata de algo aparte de la vida parroquial o una puesta en escena con fotos bonitas. Se trata de potenciar lo que hay y puede y debe haber en el mundo real. Potenciar formas de estar en contacto, comunicación, formación y hasta dejar registro de lo que hacemos y vivimos.
Repito, no se trata de una puesta en escena con caras artificialmente sonrientes. Se trata de contagiar de la pasión de seguir a Jesucristo, no solo dentro del templo sino fuera de él, en el encuentro con los rostros sufrientes de Cristo, por ejemplo en el necesitado.
Y ese necesitado no está lejos: son personas que, a lo mejor, siempre las hemos visto en la Iglesia, pero que han envejecido y se han quedado solas, por la emigración de hijos y nietos. Enfermos que no hayan como, al menos, mitigar la soledad, pues conseguir medicamentos es aun más complicado. O personas empobrecidas, no porque vengan de estratos humildes sino porque son pensionados, como profesores jubilados.
Claro está que es importante el servicio de la evangelización y la conversión sinodal.
Así que estos medios y esta página quieren solo animar y potenciar los pasos que se deben dar en la vida real, para que el mundo virtual también pueda sonar a mundo virtuoso.


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